Hay momentos sencillos que se quedan para siempre, y cocinar en familia es uno de ellos. Y si además sirve para preparar senyorets y mantener vivas las tradiciones mallorquinas, el plan gana todavía más valor.

Cuando el tiempo no acompaña y apetece quedarse en casa, cocinar juntos se convierte en una alternativa perfecta. No se trata solo de preparar algo rico, sino de compartir tiempo, risas y pequeños aprendizajes que, sin darse cuenta, acaban formando parte de los recuerdos familiares.

Cocinar en familia, un plan tranquilo y educativo

Cocinar con niños no va de que todo salga perfecto. Va de dejarles tocar la masa, elegir un molde, mancharse un poco y sentirse parte del proceso. Este tipo de planes en casa ayudan a bajar el ritmo, a disfrutar sin prisas y a transmitir tradiciones de una forma natural y cercana.

Cuando además se preparan recetas tradicionales, la experiencia se vuelve todavía más especial. No solo se cocina, también se explica de dónde vienen las costumbres y por qué siguen teniendo sentido hoy en día.

San Blas en Mallorca y la tradición de los senyorets

En Mallorca, por San Blas, es tradicional preparar senyorets. Son una especie de mantecados aromatizados con naranja, sencillos pero muy sabrosos, que se elaboran especialmente en estas fechas y llenan la casa de un olor inconfundible.

Es una receta ideal para hacer con niños porque no tiene pasos complicados y permite que participen en casi todo el proceso: desde mezclar ingredientes hasta usar los moldes y ver cómo las galletas van tomando forma antes de entrar en el horno.

Receta de senyorets para hacer en familia

Esta receta de senyorets es perfecta para disfrutarla sin prisas y convertirla en un plan familiar típico de Mallorca para los días en los que no apetece salir.

Tradicionalmente, los senyorets son bastante dulces, pero se puede ajustar el azúcar al gusto. También es posible sustituir la manteca por aceite de oliva o usar parte de harina integral si se busca una versión un poco más ligera.

Ingredientes

  • 2 yemas de huevo

  • 200 g de azúcar glass

  • 200 g de manteca

  • La ralladura de una naranja

  • 70 g de zumo de naranja

  • 600 g de harina de repostería (aproximadamente)

Para el azúcar glass puedes usar una batidora potente o un molinillo específico. Tener uno en casa facilita mucho este tipo de recetas. Yo tengo un kit de batidora y picadora como este, muy económico y útil.

También necesitarás moldes para las galletas, papel de horno o bandeja de silicona apta para horno y una báscula o medidores.

Los enlaces a productos recomendados son de afiliación. Comprar a través de ellos ayuda a mantener el blog y seguir compartiendo planes en familia en Mallorca.

Cómo hacer senyorets paso a paso

Lo primero es preparar todos los ingredientes. La manteca puede estar a temperatura ambiente o ligeramente ablandada. El zumo y la ralladura de naranja se preparan antes de empezar para tenerlo todo a mano.

En un bol grande, se baten las yemas con el azúcar glass, la manteca, la ralladura de naranja y el zumo. A continuación, se va añadiendo la harina poco a poco hasta obtener una masa manejable. Si queda demasiado blanda, se puede añadir un poco más de harina.

Cuando la masa está lista, se precalienta el horno a 190 ºC.

Sobre una superficie enharinada, se estira la masa con un rodillo hasta que tenga aproximadamente medio dedo de grosor. Se cortan los senyorets con moldes y se colocan en una bandeja con papel de hornear. Se hornean entre 15 y 20 minutos, vigilando a partir de los 10-12 minutos para que no se doren en exceso.

Utilizar moldes resistentes y cómodos permite que los niños participen con más autonomía. Después, guardarlos en una caja bonita ayuda a conservarlos mejor y los convierte en un pequeño detalle para regalar.

Mucho más que una receta

Preparar senyorets en casa es mucho más que cocinar. Es una forma sencilla de celebrar San Blas, de mantener vivas las tradiciones mallorquinas y de disfrutar de un plan en familia cuando el tiempo no acompaña.

No hace falta salir ni organizar grandes actividades para crear momentos especiales. A veces, basta con una receta tradicional, una tarde tranquila en casa y ganas de compartir tiempo juntos alrededor de la cocina.